“Mi
confrontación con la docencia”
Después
de haber iniciado ya la especialidad en
competencias docentes para la educación media superior. Presento mi primer
producto, el cual integra cada una de las tres actividades realizadas en la unidad
número uno (Entre la docencia y mi profesión, Lo que compartimos y El ser y
hacer docente) junto con éste la retroalimentación de los compañeros del grupo
y de mi tutor.
Hola
mi nombre es Roberto Castro Morales, soy egresado de un CBTa. en el año de 1990.
Del año ´90 al ´91 trabajé en Guadalajara en una compañía Francesa donde obtuve
los recursos para estudiar la carrera
de Ingeniero Agrónomo en Sistemas de Producción
Pecuaria. Ya como Ingeniero, trabajé en algunas empresas de agroquímicos y
siempre tuve el deseo de regresar y trabajar como docente en un CBTa. Después
de esos cinco años hubo la oportunidad que estaba esperando, en la actualidad me desempeño como maestro en
el CBTa No. 279 de Tlacotepec de Mejía, Ver., a 55 minutos de casa, mi horario
es de 8:00 a 16:00 hrs. y soy maestro de varios submódulos del componente
profesional de la carrera de Técnicos agropecuarios, doy también las materias
de Inglés, LEO y E. etc., como maestro
lo que hago diariamente es pasar lista, revisar tarea, checar que porten el
uniforme los estudiantes, etc., después de esto inicio mi clase poniendo el
tema “sobre la mesa” para recoger sus conocimientos previos de los estudiantes,
posteriormente lo investigan y por último lo explican ellos mismos ante el
grupo. En todo momento estoy al pié para apoyarlos y orientarlos y mediante una
lista e cotejo o guía de observación superviso las actividades de los
estudiantes quedando éste como parte de su evaluación diagnóstica, formativa y sumaria.
El
lugar donde realizo estas actividades es regularmente en un salón de clase,
pero, ocasionalmente salimos al campo. ¡Me gusta hacer mi trabajo!, me gusta
convivir con los jóvenes y me entusiasma el ambiente estudiantil, además,
me da satisfacciones que me hacen sentir
bien como persona y como profesionista, y por qué no decirlo, también me da
satisfacciones económicas que me permiten sostenerme junto con mi familia, vivo agradecido con la vida por esta
oportunidad de trabajo que de manera subconsciente esperaba.
Ahora
que soy maestro del nivel medio superior desde hace ya 10 años, la verdad me siento preocupado, preocupado
porque diariamente en mí recae la responsabilidad de formar jóvenes, Cada día me preocupo por que los estudiantes
aprendan algo, es como un reto personal, pero para ser sincero en ocasiones no
logró mi objetivo, la razón es porque los estudiantes no estuvieron disponibles
para la clase, o porque no conté con los recursos o materiales, hubo suspensión
o simplemente no llegué lo suficientemente motivado para lograrlo.
El
ser profesor me ha hecho sentir una gran responsabilidad no solo en la escuela y
con los estudiantes, sino en la sociedad en general, pero también me hace
sentir orgulloso e importante. Pienso que es un gran reto y
responsabilidad, puesto que nuestra
materia prima son personas y en nuestras manos está el futuro y la esperanza no
solo de ellos, sino, de toda una sociedad.
Sin
embargo, en un futuro no muy lejano me
gustaría poder motivar a los estudiantes de una manera fácil y rápida, ponerlos
en alerta y dispuestos a tomar la clase o realizar sus actividades con
responsabilidad y que se sientan seguros de poder hacer cada una de las
actividades encomendadas. Cada día aprendo algo nuevo y trato de no perder
oportunidad para ser un mejor Maestro. De acuerdo con la narración sobre “La
Aventura de ser Maestro” de José M. Steve, antes de explicar un tema necesitaré
preguntarme “qué sentido tiene el que yo
me ponga ante un grupo de alumnos para hablar de esos contenidos, qué les voy a
aportar, qué espero conseguir, cómo enganchar lo que ellos saben, lo que han
vivido, lo que les puede preocupar, con los nuevos contenidos que voy a
introducir”.
He
recibido satisfacciones y las sigo recibiendo desde el momento en que
estudiantes egresados regresan después de cuatro o cinco años, a decirme que ya
son unos profesionistas, cuando regresan a decirme que ya están trabajando de
lo que se recibieron, cuando los padres de familia se acercan para agradecerme
mi trabajo o simplemente cuando veo como después de tres años de bachillerato
se transforman los jóvenes en jóvenes adultos. Como lo menciona José M. Steve, “es posible que mucha gente piense que ser
profesor no es algo socialmente relevante, pues nuestra sociedad sólo valora el
poder y el dinero; pero a mí me queda el desafío del saber y la pasión por
comunicarlo.”
Finalmente,
Me he quedado insatisfecho, cuando no
logro mis objetivos, cuando no logro que los
estudiantes adquieran los conocimientos, es más, estoy insatisfecho
ahora mismo, porque soy Maestro con muchas ganas, pero he avanzado como tal de
manera lenta puesto que no estudié para tal fin. Después de haber leído “La
aventura de ser Maestro” de José M. Steve, y de leer los comentarios de mis
compañeros del grupo 076 en el foro académico “Lo que compartimos”, me quedo tranquilo, confío en que todos
pasamos por momentos difíciles, sobre todo en nuestros primeros años y en que
se aprende a ser Profesor por ensayo y error, que se deben sortear distintas
dificultades, dominar técnicas básicas para ser un buen interlocutor, resolver
problemas de disciplina, y adaptar los contenidos al nivel de conocimientos del
alumnado. (J. M. Steve. La Aventura de ser Maestro).
Roberto
Castro Morales.